Tus números están repartidos entre cinco sitios y nadie tiene tiempo de cruzarlos. Los conectamos en un panel que se lee de un vistazo, y la IA te cuenta qué está pasando.
Las cancelaciones suben los martes. Coincide con el turno donde no se envía recordatorio.
Casi todos los negocios generan mucha más información de la que creen. Lo que no tienen es el rato de juntarla, y por eso las decisiones acaban tomándose a ojo.
Conectamos las que tengas. No hace falta cambiar de programas ni meter nada a mano.
No una plantilla genérica con treinta gráficos que nadie mira. Los cuatro o cinco números que de verdad mueven tu negocio, grandes y arriba del todo.
Cada lunes a primera hora, en tu correo o en tu WhatsApp. Ya redactado, con lo que ha cambiado respecto a la semana anterior y por qué.
No solo dibuja el gráfico: detecta el patrón raro, lo compara con meses anteriores y lo explica en una frase que se entiende sin saber de estadística.
Si las ventas caen más de lo habitual o un canal deja de traer clientes, te enteras el mismo día, no cuando cierras el mes.
Ejemplos del tipo de patrón que sale cuando por fin se cruzan las fuentes. Ninguno requiere un analista: requiere que alguien junte los números.
Las cancelaciones suben un 40% los martes. Coincide con el turno donde no se envía el recordatorio.
Los pacientes que llegan por redes reservan más, pero repiten la mitad que los de recomendación.
El 60% de las visitas que no cierran vienen de anuncios sin foto de la cocina.
El ticket medio de sábado por la tarde es un 25% mayor, pero es cuando menos personal hay.
Empezamos por las decisiones, no por los datos. Si un número no cambia ninguna decisión, no pinta nada en el panel.
Enganchamos las herramientas donde ya está la información. No hay que meter nada a mano ni cambiar de programas.
Lo diseñamos para que se entienda en diez segundos desde el móvil, que es donde lo vas a mirar de verdad.
Al mes vemos qué miras y qué ignoras. Lo que nadie usa se quita: un panel lleno de ruido no lo abre nadie.
No, y casi nadie los tiene. Lo normal es encontrarse tres hojas de cálculo distintas, un CRM a medio rellenar y datos que no cuadran entre sí. Parte del trabajo es precisamente ordenar ese desorden. Si hay información que no es fiable, te lo decimos en vez de pintar un gráfico bonito con datos malos.
Se mira caso por caso. La mayoría de herramientas tienen forma de exportar o conectarse, aunque algunas lo pongan más difícil. Si alguna fuente no hay manera de conectarla, te lo decimos antes de empezar y buscamos la alternativa menos incómoda.
Esas son herramientas para construir paneles; nosotros las usamos cuando encajan. La diferencia es que aquí no te entregamos una licencia y un tutorial, sino el panel ya montado con tus datos, y encima una capa de IA que te explica qué está pasando en vez de dejarte interpretarlo a ti.
Depende de la fuente. Lo habitual es cada día por la noche, que para decidir sobre un negocio es más que suficiente. Si algo necesita ir al minuto, como el stock, se monta aparte.
No. Tú lo abres y lo lees. Si una fuente cambia o quieres añadir un indicador nuevo, nos lo dices y lo ajustamos nosotros dentro del mantenimiento.
Sí, y suele ser de lo más útil. El panel puede filtrar por local, por equipo o por periodo, y comparar unos con otros. Ahí es donde salen las diferencias que no se ven cuando todo va sumado.
Enséñanos de dónde salen tus números y te decimos qué se puede conectar y qué panel tendría sentido. Sin coste.
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